Quiero que pienses en todas las veces que tu cuerpo dijo no, pero tu dijiste sí. Todas las veces que nadie te forzó a hacer algo, pero tu forzaste a hacerlo.
A estas alturas, ya sabrás que probablemente estabas actuando bajo una respuesta adaptativa de supervivencia, en la que esa manera de operar en tus vínculos, es la única manera en la que tu crees que puedes ser amada, validad y aceptada.
Lo que ocurre, es que cuando tu dices sí, aunque tu cuerpo está diciendo no, se genera una acumulación. Una acumulación de tensión, una acumulación de contracción…. que se expande por todo tu ser, pero especialmente se manifiesta en tu pelvis, ya que es la naturaleza de nuestra matriz, contener y absorber.
Con el paso del tiempo, esta contracción de los tejidos, puede desembocar en un desbalance ginecológico y la pregunta que yo traigo aquí y ahora es… ¿Son los desbalances ginecológicos una forma socialmente aceptada de decir no a las relaciones sexuales?
«Cuando no es posible decir, hay un cuerpo para contar» – Regina Bayo.
¡Dale al play y libera la magia!